El siguiente es un artículo que apareció en el periódico mexicano Excelsior que me parece muy interesante compartirlo con todos.
SANTA CLARA, California.— En los últimos 24 meses, dos cosas han
cambiado para la firma de tecnología Sun Microsystems. La primera, sus
resultados financieros pasaron de pérdidas por 864 millones de dólares
a ganancias superiores a 403 millones de dólares. La segunda, un joven
que comenzó como director de producto para Java, Jonathan Schwartz,
asumió la dirección de la compañía.
El segundo es el autor y el
primero el resultado de haberse alejado del camino que la firma andaba
desde sus orígenes y en que permanecen sus semejantes, como Microsoft,
Oracle o SAP, al transformarse en el principal promotor del software
libre y de código abierto, tendencia que Schwartz define como “la nueva
forma de hacer negocios en el mundo y que tomará posición frente a las
soluciones propietarias y costosas”.
“Hoy, con la crisis en los
mercados internacionales, sin lugar a dudas, el código abierto va a
cambiar el destino de todos los negocios de tecnología y creo que lo
hubiera hecho con o sin ésta. El apetito por generar cambios en los
ambientes empresariales jamás ha sido tan importante”, explica en
plática con Excélsior.
Las empresas demandan innovación a bajos
costos y regulados bajo estándares, comenta al tiempo que revira contra
los esquemas de ventas basados en licencias.
“Actualmente las
bases de datos representan hasta 80 por ciento del costo total de la
infraestructura de tecnología de las compañías. Creo que podemos hacer
que sus costos bajen de manera notable. No veo por qué tengan que pagar
millones de dólares por algo que pueden conseguir sin dar un solo
centavo”, afirma.
Schwartz ha ganado reconocimiento como uno de
los pocos directores generales en el mundo de la tecnología lo
suficientemente abiertos como para compartir la situaciones, momentos,
éxitos y dudas que enfrenta al mando de su compañía a través del
ciberespacio, vía blog.
Desde su propia bitácora, Schwartz ha
definido la situación actual por la que estamos cruzando como “una
revolución silenciosa, liderada por las economías de más rápido
crecimiento alrededor del mundo. Donde las barreras para el comercio global nunca fueron tan bajas ni la comunicación había sido
tan simple, conduciendo reformas políticas, transparencia cultural o
progreso social”.

Detrás de toda esta innovación se encuentra el
software libre y de código abierto, una tendencia que ejemplifica con
el éxito de algunos de sus productos más conocidos de su portafolio.
“MySQL tiene una adopción masiva de hasta 70 mil descargas al mes, es decir, 30 millones de usuarios al año”.
Pero,
¿cómo ganar dinero de un negocio que no hace negocio? Es una pregunta
que él, y muchas otras empresas de tecnología al frente de iniciativas
de código abierto se han hecho. Quizá el secreto de Schwartz radica en
que para él esto no es un regalo, sino una apropiación del mercado.
Para
Schwartz hay dos grupos de clientes: los usuarios y empresas comunes
que a cambio de no pagar están dispuestos a conocer y utilizar los
productos de su portafolio y “empresas que tienen más dinero para
gastar que tiempo”.
“OpenOffice no cuestan un centavo y tiene un
base de usuarios de entre 160 y 200 millones a escala mundial. No
espero recibir dinero en esta transacción”. Con ellos, el objetivo es
que elijan a Sun sobre las ofertas de los competidores.
La otra, o quizá la única, cara de la moneda son las empresas con mucho dinero y poco tiempo, que además requieren soporte.
“Si
trabajas como gerente de sistemas en el control de tráfico aéreo o
tienes como responsabilidad coordinar todas las llamadas del 911, no lo
vas hacer en un programa de software que no tiene soporte alguno,
incluso por regulación necesitas tener respaldo corporativo. Bueno,
pues esos clientes tienen más dinero que tiempo porque tienen el
requerimiento de pagar por el soporte”, comenta.
Así, el valor
más grande para el hombre al frente de esta compañía cuya una
facturación anual es superior a 14 mil millones de dólares, es que “al
haberme escogido a mí, no has elegido a mi competencia”, subraya.
Capaz
de reconocer que la crisis ya ha comenzado a afectar los negocios de
Sun debido a la desconfianza en los mercados y la necesidad por bajar
costos, el ejecutivo afirma no estar preocupado por la situación, pero
sí por la sicosis que ésta pueda generar.
“Vivimos en economías cíclicas donde a veces suben y a veces bajan
las finanzas de una país. No es mundo lineal. En términos de cuándo se
va ha estabilizar la economía de nuevo, no lo sé y presiento que aún
nos quedan unos bajones más por sentir”, comenta.
Pero tampoco se preocupa demasiado, sabe que en el mundo de la tecnología la innovación no llega por trimestre, sino por años.
Agrega
que las “buenas compañías de tecnología corren maratones, no los cien
metros, la innovación viene con los años y no con los meses”