Consejos gratuitos para pleiteadores
Años atrás, Sun se encontró en una delicada situación debido a presiones de mercado. Aunque muchos usuarios estaban encantados con nuestro sistema operativo Solaris, otros consideraban que había sido concebido para ordenadores de gama alta, no para sistemas grid. Nuestras actividades informáticas no habían logrado seguir el ritmo marcado por el sector, lo que significaba que nuestros sistemas de bajo coste parecían caros. Esto, sumado a una mala trayectoria a la hora de ofrecer asistencia técnica de Solaris en equipos Sun, dejó a nuestros clientes con una única opción: abandonar Sun. Muchos lo hicieron. Fueron malos tiempos para la empresa.
¿Y adónde se dirigieron? Pues a GNU/Linux, un sistema operativo gratuito de código abierto creado por una comunidad floreciente y que funcionaba en sistemas x86. ¿Por qué? Porque la combinación Linux-"clónico" ofrecía, en aquel entonces, mejor rendimiento grid junto con una mayor flexibilidad. En vez de obstaculizar la marcha de los clientes, promovimos la libre elección. Incluso cuando nos perjudicaba, como era el caso. Y vaya si nos perjudicó.
Con el negocio de capa caída y los clientes marchándose en masa, se nos presentaron diversas opciones. Una compañía nos propuso demandar a los beneficiarios del código abierto. Rechazamos la propuesta. Otra nos ofreció unirnos a ella para demandar a nuestros clientes. Nos pareció suicida. Se nos propuso también la posibilidad de dejar que Solaris se hundiese y dedicarnos a vender un sistema operativo ajeno. No aceptamos. Finalmente, los desarrolladores y clientes que querían que Sun siguiese a flote y que vieron el valor que proporcionábamos a través de nuestra ingeniería de sistemas, nos animaron a innovar.
Así que seguimos su consejo. Comenzamos por asegurar los activos de software que estábamos creando, de modo que pudiésemos ponerlos (bajo licencias fiables de código abierto) a disposición de una comunidad a la que acabábamos de empezar a prestar nuestros servicios. Redoblamos nuestros esfuerzos en la innovación, tanto en hardware como en software, a fin de diferenciarnos del resto. Nuestro objetivo no era igualar a la competencia, sino ser mucho mejores. Prestamos asistencia técnica de Linux en nuestros sistemas SPARC y nos obligamos a abrir caminos en cada una de nuestras actividades; Solaris no era la solución a todos los problemas. Ni tampoco SPARC. Ni Java.
En resumidas cuentas, optamos por innovar en lugar de pleitear.
¿Cuáles han sido los resultados netos? Nuestras contribuciones, desde Java hasta OpenOffice pasando por Gnome y Mozilla, suponen ahora más de un 25% del total de líneas de código de la distribución media de Linux (sí, ha leído bien, y puede leerlo con más detalle en la página 51 del siguiente informe). Hemos unido nuestras fuerzas con compañías como Google, IBM y Red Hat para impulsar el formato Open Document (ODF) y así promover el libre intercambio de documentos. ODF está ganando terreno a escala mundial como el estándar de confianza en gobiernos e instituciones académicas para el intercambio multigeneracional de documentos. Es una fuerza imparable. Ninguna amenaza puede coartar la voluntad de independencia y autosuficiencia de un país (recuerden, la red también es un servicio público).
En los últimos dos años, desde que nos comprometimos a crear una vasta comunidad alrededor de OpenSolaris, hemos distribuido casi 8 millones de licencias de Solaris, con casi un 70% en hardware HP, Dell e IBM (sí, a nosotros también nos sorprendió). Y hemos visto cómo la comunidad OpenSolaris se catapultaba a unos 48 000 miembros, de los cuales solamente un par de miles corresponden a la plantilla de Sun. Hoy mismo, una de las compañías principales de la blogosfera me comunicó que habían migrado sus sistemas principales de búsqueda a OpenSolaris, una señal inequívoca del auge de la adopción de este SO.
Hemos asistido a la consolidación definitiva de Java, tanto en servidores como en equipos de escritorio, teléfonos móviles y sintonizadores, algo que se debe en gran parte a nuestra decisión de utilizar la licencia GPL (para simplificar la combinación Linux/Java en dispositivos electrónicos de consumo y aplicaciones industriales). Y lo que es más importante: hemos visto crecer nuestro volumen de negocio de software, a medida que nuestro modelo de ganancias migraba gradualmente de licencias por adelantado a un modelo de suscripción que acercaba el pago a la fuente de valor (los servicios prestados). El adoptar el código abierto y gratuito también hizo aumentar nuestras ganancias.
Creamos nuestros sistemas multinúcleo Niagara UltraSPARC, equipos tremendamente potentes que redefinen el concepto de eficacia para negocios basados en Internet, y hemos recibido un gran número de premios al diseño en equipos con los que hemos recuperado con creces el terreno perdido hace cinco años. La voluntad de innovación, así como el reconocimiento y la entrega a la comunidad (hemos puesto bajo licencia GPL el diseño principal de los chips), han hecho que tanto clientes como colaboradores regresasen en tropel.
Así pues, ¿cuál es mi opinión al respecto de esta entrevista publicada en Fortune, en la que una empresa asociada a Sun manifiesta que sus patentes están siendo infringidas por la comunidad de código abierto?
Pues que debería tener el buen sentido de escuchar a los clientes a los que amenaza con llevar a juicio, ya que podrían abandonarle, especialmente si les da motivos. Y no tendrían motivos para hacerlo a menos que sus productos no dieran la talla.
Lo que viene a decir, en resumidas cuentas, que no vale de nada utilizar el miedo para frenar el avance de los medios libres o del software libre (que son lo mismo, después de todo). La comunidad es mucho más innovadora y poderosa que una sola compañía. Como tampoco se puede detener el avance de los estudiantes de escuela primaria, las economías en vías de desarrollo, las organizaciones humanitarias y las universidades jóvenes (sin olvidar las empresas de Fortune 500) que se han beneficiado de la sabiduría de la comunidad de código abierto. Los estándares abiertos y el software de código abierto están literalmente cambiando el planeta, creando oportunidades allá donde alcance la red.
Y eso no es un genio que ningún pleiteador que conozca pueda encerrar en una botella.
Posted on 05:54PM may 18, 2007 |


















