Rock ya está aquí
Acabamos de recibir la primera muestra de silicio para nuestros sistemas Rock y no se pueden imaginar lo que uno siente cuando le dejan en el escritorio esa pequeña bolsa de plástico (tranquilos, a mí no me envían los que integramos en los sistemas que salen a la venta).

Esa es la parte delantera, y esta es la trasera:
Los chips ya están ejecutando miles de millones de instrucciones (no llegan al nivel de Hola mundo, pero casi). En calidad de profesor de lo obvio, mi primera pregunta fue: "¿Cuántas patillas tienen en la parte trasera?" Respuesta: casi 50 en una fila, 2395 en total. ¿Saben cuántas se usan para envío de señal (es decir, funciones) y cuántas para alimentación o toma de tierra?
Respuesta: 812 se emplean para envíos de "señal" (trabajo real) y 1514 para alimentación y toma de tierra (las demás no están conectadas). Otro dato interesante: para los que se sientan atraídos por las bases de datos en memoria, Rock nos permitirá desarrollar sistemas coherentes con 256 terabytes en un solo dominio de software (un OpenSolaris estándar, nada menos). Se trata de una cantidad inmensa de RAM para un solo sistema (y, teniendo en cuenta el precio de la memoria actualmente, mejor que lo custodie un guarda armado).
Rock tiene 16 núcleos... pero aún no hemos dicho cuántos hilos por núcleo. Ni tampoco hemos dicho por qué este chip será el precursor de la edad de oro de la programación paralela sin esfuerzo, o cómo va a permitir que todo el mundo pueda disfrutar de sistemas de tolerancia a fallos. No obstante, estén atentos a este blog, porque creo que vamos a darle bastante bombo a estos dos temas en las próximas semanas.
La ventaja de acuñar (y no digo fabricar, como hacen otros) tu propio silicio es que puedes decirles a los transistores lo que tienen que hacer.
Posted on 11:17PM abr 12, 2007 |


















