Numerosos comercios están sufriendo claramente las consecuencias del descenso del gasto de los consumidores en todo el mundo. La afluencia de clientes se está reduciendo y cada vez resulta más difícil mantener unas propiedades inmobiliarias que sólo acarrean deudas y hacer frente a las volubles tendencias de consumo.
Para los fabricantes de productos de consumo, la distribución minorista es clave: así es como se llega al cliente. Así pues, los grandes fabricantes de PC están esforzándose por lograr acuerdos con las empresas de venta al por menor más importantes de todo el mundo (o bien están creando sus propios comercios).
No obstante, obtener beneficios con los ordenadores es complicado, dado que lo que hace la mayor parte de los fabricantes es revender el sistema operativo y el microprocesador de otras compañías. Hay que tener mucho valor (y un buen colchón económico). Las inquietudes de Sun en lo que a distribución minorista se refiere no giran en torno al hardware de consumo, ya que nosotros no fabricamos PC, sino al software de consumo, cuya popularidad determina nuestras oportunidades de mercado. Para explicarlo de forma sencilla, si una empresa utiliza Java u otra plataforma de código abierto, Sun puede crear centros de datos diferenciados en el sistema cloud que sustenta dichos dispositivos. En caso contrario, resulta mucho más difícil (no imposible, pero sí mucho más difícil).